
El secretario de los ayuntamientos de Garai y Berriz volvió a ejercer de maestro de ceremonias en la subasta, que dio comienzo tras la bendición de los 40 lotes por parte del párroco José Mari Kortazar. Los asistentes a la puja se calentaron de inmediato. No escatimaron a la hora subir las ofertas. Un buen plato de tostadas de crema recién elaboradas alcanzó los 43 euros, mientras que por un queso y un membrillo se llegaron a pagar 50 euros. La docena de huevos se cotizó a 15 euros, mientras que por un pollo listo para cocinar se pagaron 27 euros.
Por otros 33 euros se adjudicó una suculenta tarta de manzana, al igual que por cien euros se entregó un cordero de siete kilos con la marca 'Bizkaiko Bildotsa'. Esta última cantidad fue el precio pagado por una cesta de dos botellas de vino, chorizos y varios utensilios de madera para la cocina.





