
EL PERSONAJE
-Aernnova, la división aeronáutica de la que ustedes se desprendieron hace algún tiempo, ha anunciado que va a dar sus primeros pasos en la energía eólica, con la fabricación de palas de aerogeneradores y también en la promoción de parques. ¿Les preocupa que ello suponga el nacimiento de un competidor?
-Tenemos que competir en un mercado mundial, no en uno local. Queremos ser los líderes mundiales del sector y un referente tecnológico. Queremos ser ese proveedor indispensable que siempre está en las compras que realizan las 15 empresas más importantes del mundo en generación eólica. Desde ese planteamiento, hablamos de ligas diferentes. Tener un par de plantas de fabricación o promocionar un par de parques... no es nuestra liga.
-Y, con esa producción de palas, ¿se convertirán en sus proveedores?
-No lo creo. Somos autosuficientes en ese componente.
-En el panorama español comienza a percibirse un aumento importante de la presión de grupos que combaten la instalación de generadores eólicos. ¿Cree que estamos ya al borde de la saturación?
-España está lejos de alcanzar todavía el punto de saturación en la energía eólica. En la actualidad, tan sólo un 10% de la energía que se produce es renovable y los planes oficiales hablan de alcanzar un 20%.
'Cultivar' energía
-Quisiera insistir en pedirle una valoración sobre la oposición a los parques eólicos.
-Todo depende de qué tipo de análisis estés haciendo. Yo prefiero situarme en la idea de que necesitamos energía, que España no la tiene, hoy estamos condenados a importar petróleo, gas o carbón. Además hay que esforzarse por elegir aquella energía que sea más eficiente. Por eso, podemos discutir si las centrales eólicas tienen que estar en las crestas de los montes o hay que bajar a los valles. Lo que me parece ineludible es desarrollar la energía autóctona.
-En la historia de Gamesa hay muchas idas y venidas. En el medio plazo, ¿van a hacer ustedes alguna incursión en otro sector?
-Estamos madurando un proyecto que está relacionado con la mejora de la eficiencia energética en los edificios. Es un campo muy atractivo y con mucho futuro. No nos planteamos fabricar equipos, pero sí queremos desarrollar una tecnología y mucho conocimiento.
- Las cuestiones en torno al accionariado de Gamesa se han convertido ya en algo recurrente. Especialmente el papel que jugará en el futuro Iberdrola...
-En ese terreno es prácticamente imposible hacer predicciones, pero la situación actual de Gamesa es muy buena. Iberdrola ha apoyado nuestro plan estratégico y eso nos parece un respaldo muy importante. Es, además, nuestro gran accionista, seguido de la sociedad Casa Grande de Cartagena, propiedad de la familia Del Pino. Además, el 65% del capital se mueve libremente en Bolsa y la mitad de ese porcentaje está en estos momentos en manos de fondos norteamericanos y británicos. Así que tenemos en nuestro accionariado referentes industriales y también internacionales. Eso está bien.
-Ustedes han reconocido varias veces que el sector eólico tiene un cuello de botella en los proveedores. Hay más demanda de piezas que capacidad de producción. ¿Han solucionado algo de ese problema?
-Algunas cosas sí, aunque mantenemos cuellos de botellas en algunos componentes concretos. Pero ese no es un problema de Gamesa, es de todas las empresas del sector en el mundo. Pero no descansamos, queremos reforzar muchas cosas en ese área. Por eso vamos a pedir a nuestros proveedores que tengan coraje, que apuesten por nosotros y que nos acompañen allí donde vayamos. Y eso lo estamos haciendo bien mediante acuerdos con proveedores para constituir empresas conjuntas o bien alcanzando acuerdo estables. El objetivo, en cualquier caso, es compartir el conocimiento y la tecnología.
-Para esa tarea, ¿es necesario el apoyo de la Administración?
-Primero debemos ser las empresas las que nos pongamos de acuerdo en la estrategia, pero también es cierto que el papel de la Administración es clave. Por ejemplo, para darle un giro al esquema de 'clusters' que se ha manejado hasta ahora y hacerlo más transversal. Creemos que es necesario crear un foro en el que confluyan empresas multisectoriales, de la energía, del conocimiento, etc. y nos pongamos a pensar juntos en cómo podemos responder a los retos de evolución de la demanda, de la eficiencia y de la generación.








