Los dos países firmaron un gran contrato para construir una central nuclear de 4.000 millones de euros en Belene, a orillas del Danubio. Será la primera construcción del grupo ruso Atomstroyexport en un país de la Unión Europea. El consorcio franco-alemán Areva/Siemens, subcontratado por Atomstroyexport, proveerá los equipamientos de seguridad. La central tendrá dos reactores de 1.000 megavatios cada uno con agua presurizada y de un nuevo modelo que no ha sido instalado hasta ahora en Europa.
Con esta nueva central, Bulgaria espera recuperar su posición de gran exportador de energía, perdida tras el cierre parcial a finales de 2006 de la central de Kozlodui, solicitada por la UE por razones de seguridad. Negociaciones de última hora condujeron asimismo a la firma de un acuerdo sobre la participación búlgara en el proyecto de gasoducto ruso-italiano South Stream, por un valor de 1.400 millones de euros.
Por el mar Negro
Este gasoducto, que se inicia en Rusia y atraviesa el mar Negro, llega hasta Bulgaria, donde una ruta hacia el noroeste y otra hacia el suroeste están en proyecto. Cuando sea culminado, podrá transferir hasta 30.000 millones de metros cúbicos de gas por año a los mercados europeos. «Este proyecto refleja un equilibrio de intereses y permite un avance sobre este tema difícil», declaró Dmitri Medvedev, probable sucesor de Vladimir Putin.







