La casa de Gil, situada junto al Consistorio, es en realidad un palacio del siglo XVII del señor Tomás Garceta. Cuenta con una superficie de 1.000 metros cuadrados. Tras su reforma, el edificio albergará en la planta baja la oficina de turismo y un centro de interpretación en el que se recogerá la historia artística y cultural de la villa. Esta oferta se completará con la antigua bodega de la casa, que se abrirá al público.
En el primer piso se habilitará una biblioteca histórica dedicada a Félix María Samaniego y una sala denominada 'de los ilustres' para muestras artísticas. «También trasladaremos el archivo cultural de la villa», detalló Amelibia. El centro contará con un aula de usos múltiples, en la que se celebrarán conferencias, cursos o actuaciones de gran afluencia de público.
Laguardia contará con una ayuda de un millón del Ministerio de Cultura.





