El mercado español fue uno de los más perjudicados por la ola vendedora. En la jornada negra del martes, el Ibex-35 cedió nada menos que un 3,37%, y en el total de la semana perdió un 5,55%. Casi todos los sectores y valores se vieron afectados por el desplome. Muy pocas compañías lograron esquivar las pérdidas. Entre ellas destacaron Inmobiliaria Colonia, que se disparó un 18% por rumores corporativos, y los debutantes en el Ibex Abengoa y Grifols.
El sector bancario fue el que se llevó la peor parte. El Santander, Bankinter y el Popular retrocedieron más de un 9%. BBVA se dejó un 7,44%, Sabadell, un 7,34% y Banesto, un 6,93%.
Los sectores ligados al consumo, como el textil o la cirugía estética, también sufrieron de lo lindo, aunque Inditex consiguió frenar las pérdidas y terminar prácticamente plano.
Esta semana, la clave estará en ver si el Ibex-35 es capaz de aguantar por encima de los 13.500 puntos. Si se pierden, el escenario será más negativo.







