
LASERGUNE
La idea del Lasergune parte de tres jóvenes vizcaínos que ya habían experimentado la «descarga de adrenalina» en locales de Barcelona o Suecia. «Se trata de una alternativa de ocio que aquí no existía y que creemos que puede tener mucho tirón», señaló Mikel Etxebarria, uno de los socios del negocio. El local está dividido en dos plantas. La primera, de unos 300 metros cuadrados, albergará una zona de bar y otra destinada a la celebración de eventos. Desde cumpleaños hasta reuniones de empresa, ya que contará con conexión a Internet y una pantalla gigante a modo de proyector. Todo ello con una decoración inspirada en el mundo de los cómics.
La acción se desarrollará en la planta subterránea. La 'arena', cuyo nombre lo dice todo, contará con más de 400 metros cuadrados de superficie en los que cada participante deberá buscarse la vida para conseguir la mayor puntuación posible y alzarse así vencedor. Esta zona está ambientada a base de luz negra y humo, lo que hace aún más interesante el juego. Sólo los chalecos, que van iluminados de diferentes colores, en función del equipo -rojo, azul y amarillo-, los haces de luz rojos que desprenden las pistolas, así como algunos graffitis fosforitos servirán de guía a los jugadores.
La planta cuenta con tres bases, una por grupo, que una vez se abandonan sumen al participante en un laberinto de paredes y rampas en las que deberá moverse con todos los sentidos bien alerta. Esconderse en una esquina no es una opción muy recomendable. En los recobecos más insospechados hay colocadas minas capaces de detectar cuándo una persona lleva demasiado tiempo en un mismo sitio. «Al activarse, se carga a todo el jugador que esté a dos metros a la redonda», advierte Benjamín Sánchez, responsable de una sala similar en Barcelona, que está ayudando a los tres jóvenes a poner en marcha el Lasergune bilbaíno.
Máximo 30 personas
El número máximo de participantes por aventura es de treinta y cada grupo podrá escoger entre una variedad de 19 juegos, cada uno de media hora de duración. Algunos son de lo más sorprendentes. Por ejemplo, el usuario puede decantarse por la opción del 'Vampiro', que consiste en que uno de los jugadores, elegido aleatoriamente, será un 'chupasangre'. Su misión será la de ir disparando al resto de participantes para convertirlos en vampiros. La desconfianza entre compañeros es total, si bien los que todavía no hayan sucumbido a este Drácula particular podrán a su vez salvar a los condenados con un disparo. El monstruo sólo vencerá si logra transformar a todo el equipo.
Los más expertos podrán decantarse por el modo silencio, que aumenta la dificultad. En este caso, los chalecos no tendrán luz y no se pondrá música a la sala, por lo que los jugadores sólo podrán orientarse utilizando bien el oído. El Lasergune prevé, además, organizar torneos que enfrenten a unos grupos con otros, divididos por categorías: profesional, para mayores de quince años, y 'amateur', para aquellos que superen la edad de ocho años. Todos los resultados podrán seguirse en directo desde una pantalla que se instalará en la primera planta, en la que aparecerá la estadística de puntos de cada uno en función de las personas a las que haya herido y las veces que le hayan alcanzado. Las zonas de impacto son el pecho, los hombros, el laser y la espalda.
El centro permanecerá abierto de miércoles a domingo, pero será los viernes y sábados cuando el horario de cierre se alargue hasta las dos de la madrugada. El precio por partida y persona es de 7 euros, aunque el usuario podrá elegir entre una gran variedad de bonos y 'packs'. ¿Preparados?











