Cualquier precaución es poca para evitar sustos en el escaparate, robos o que la suciedad se acumule en la persiana de un comercio. Lo saben bien en uno de los establecimientos más seguros de la travesía, en la que discretamente han instalado un sistema de videovigilancia 'on-line'. Prefieren no desvelar su nombre por razones de seguridad, pero si han optado por este novedoso sistema no es por casualidad. «La verdad es que viendo alguien lo que pasa en una pantalla constantemente me quedo mucho más tranquilo», alega uno de los responsables de esta tienda 'blindada'.
Otros avances tecnológicos de última generación, aunque más modestos, se pueden contemplar en otros locales de la calle. Abundan las alarmas y las persianas con dispositivos antirrobo, si bien esta actitud tampoco es algo fuera de lo normal en el mundo del pequeño y mediano comercio.
Corazón comercial
Tiendas de moda y alimentación, inmobiliarias y joyerías se dan cita en Juan de Garay. De día la calle es una de las arterias principales del corazón comercial de la segunda urbe vizcaína, dada su situación estratégica entre el centro y la zona deportiva y residencial de Lasesarre. Todo cambia por la noche. Aparecen orines «en cada rincón» y en ocasiones emergen los actos vandálicos, aunque últimamente han acabado apaciguándose gracias a la mayor presencia policial. «A una tienda le rompieron tres veces el escaparate en un corto período de tiempo. No aguantaba la situación, por lo que sus propietarios decidieron cerrar», desvelan los residentes. Hace ya tiempo de eso.
Hay quien ha optado por adaptarse a los nuevos tiempos y ha reconvertido el local para sacar partido de la gran cantidad de personas que frecuentan por la noche la zona. Cinco máquinas con comida y refrescos instaladas en un antiguo establecimiento dan ejemplo de esta transformación.
Los problemas no son exclusivos de la noche en Juan de Garay. De día, la presencia de una veintena de toxicómanos junto a la Escuela Oficial de Idiomas también ha generado controversia, si bien la retirada de un baño público en el que «se pinchaban» y el frío han espantado a varios de ellos.










