A los afectados se les empieza a agotar la paciencia. Mientras limpiaban los dibujos, volvían a reclamar mayor vigilancia en la zona al Ayuntamiento. Se sienten «inseguros». El propietario de una tienda advertía de que la situación se ha convertido en «insostenible» en los últimos meses y el problema ha pasado factura a sus bolsillos. Su local tiene un armazón de mármol «bastante caro» a la entrada, por lo que limpiar las pintadas no es sencillo y puede suponer un gran esfuerzo económico si no cesan pronto los ataques. «Como nadie tome cartas en el asunto, no va a quedar ningún establecimiento por aquí», sostenía otro comerciante que prefiere mantenerse en el anonimato por temor a las represalias.
Los restos de orines, a su vez, emergieron de nuevo a las puertas de las tiendas. Una mujer limpiaba fregona en mano un establecimiento en la mañana de ayer. «Estoy acostumbrada», se resignaba. Ante estos actos vandálicos y las trifulcas -cada vez menos, según los datos de la Policía Municipal-, el PP de la localidad fabril dará hoy una rueda de prensa para reclamar la puesta en marcha de un ambicioso plan que ataje la inseguridad ciudadana. Lo han bautizado como 'Barakaldo Seguro'.
Tres agresiones
Las agresiones tampoco han cesado este fin de semana. A las 21.30 horas del sábado, la DYA fue alertada de una agresión en las cercanías de la zona de copas del municipio. Un hombre identificado como J.L.O.Q., de 35 años y domiciliado en Barakaldo, resultó herido en el incidente con pronóstico reservado. Fue atendido en el lugar de los hechos y, posteriormente, una ambulancia le trasladó al hospital de San Eloy.
Una mujer quiso hacer público asimismo que la misma noche su hija y otra joven habían sido golpeadas por un grupo «de unas 15 personas» en el entorno. De ahí que haya puesto el tema en manos de la Ertzaintza, ante la cual pretende presentar una denuncia.









