
Iñaki Azkuna ensalzó en su intervención a una mujer que «tiene cabida en el Bilbao democrático y plural de hoy» y destacó la relación de Dolores Ibarruri con la villa. «Bilbao conoció sus grandes discursos y en Bilbao sufrió persecución y cárcel. Acudía a Bilbao a vender sardinas siendo muy joven y, también en Bilbao, fue elegida en marzo de 1930 miembro del Comité Central del Partido Comunista», explicó. El alcalde, asimismo, destacó ante numerosos vecinos y militantes comunistas que acudieron al acto la figura de luchadora antifascista de esta mujer nacida en Gallarta en diciembre de 1985, y una de las políticas más relevantes de la historia de España.
Sin embargo, el acto estaba previsto que se celebrara en noviembre del pasado año. La ausencia de sus familiares, que se encuentran en Rusia por motivos personales, ha obligado en varias ocasiones a retrasar la inauguración. «Desconocen cuándo van a regresar, por lo que nos han dado el visto bueno para continuar», aseguraba en el acto de ayer Julia Madrazo, concejala de Esker Batua en el Ayuntamiento, ante la extrañeza de que ningún familiar de Dolores Ibarruri estuviera presente en el acto.










