Noviembre de 2007. La dimisión del director del Centro de Estudios Ambientales (CEA), Luis Andrés Orive, por «motivos personales» y de su mano derecha, Jorge Ozcáriz, desata una tormenta política en el Ayuntamiento. La sociedad que gestiona el anillo verde queda sumida en una situación de incertidumbre de la que la concejala de Medio Ambiente -la socialista, Alba Cañadas- acusa a la gestión «irregular» del Partido Popular. «Este observatorio -declaró la edil días después de las dimisiones de Orive y Ozcáriz- no existe orgánicamente en el Ayuntamiento, ni el cargo de director de Ozcáriz, ni su sueldo».
Ayer, el PNV -socio 'preferente' de los socialistas- insistió en que la propuesta del anterior equipo de gobierno «no fue más que una declaración de intenciones plasmada en varios folletos». Por este motivo, la portavoz nacionalista en la comisión de Medio Ambiente, Malentxo Arruabarrena, exigió la creación inmediata de un Observatorio de la Sostenibilidad. «Deberá ser un paraguas de todas las políticas municipales relacionadas con el desarrollo humano sostenible, incidiendo en aspectos sociales, económicos y culturales», subrayó.
«Ningún problema»
Los jeltzales propusieron a una persona para su gestión: la actual jefa del área de Formación y Divulgación del CEA, Mónica Ibarrondo Portilla. Arruabarrena confirmó que Ibarrondo «está dispuesta a aceptar el reto» y confió en que «por parte del equipo de gobierno no haya ningún problema».
Y es que, según explicó la concejala del PNV, el nuevo organismo estaría vinculado al Centro de Estudios Ambientales, aunque con un «rango superior» al de las cuatro áreas en que se divide en la actualidad y compartiría, además, espacio con su sede, en la Casa de la Dehesa de Olárizu. Entre sus principales retos se encontrarían, a corto plazo, la puesta en marcha del Plan de Movilidad Sostenible o la creación de un foro permanente de sostenibilidad.





