La investigación, llevada a cabo por la empresa Aialur a instancias del Consistorio, señala la existencia en determinados puntos del terreno de elevados índices de arsénico y plomo. Este último en cantidades cuatro veces superiores a lo tolerable para uso urbano. «De momento no han finalizado los estudios, así que todavía no sabemos qué medidas se van a tomar», advirtió la concejal Garbiñe Aja, quien señaló que la Corporación lleva tres años trabajando en esta promoción.
Por su parte, la oposición carranzana, Karrantza Naturala, ha solicitado que se constituya una comisión para buscar otros emplazamientos a las viviendas. Los pisos protegidos responden a un convenio firmado entre el Ayuntamiento y la sociedad pública Bizkailur, con un presupuesto de 6,4 millones.










