Condensación: En los días de frío, la condensación provoca que caigan gotas de la cubierta. Esto está deteriorando la madera del suelo.
Cubierta en mal estado: Hay chapas sueltas que suponen «un peligro» para usuarios y transeúntes.
Humedades: Aparecen manchas en el pasillo de acceso a los gimnasios, así como en los garajes inferiores.
Filtraciones: La sala de máquinas situada bajo la piscina tiene humedad procedente de la pileta.
Sin luz en el exterior: El alumbrado que rodea al polideportivo no funciona cuando llueve, ya que salta el diferencial por seguridad. Por ello, la zona se queda a menudo a oscuras.
Puertas que no funcionan: Las puertas correderas de los vestuarios se atascan con bastante frecuencia. Además, algunas de las puertas del polideportivo no son las que se habían especificado en el proyecto original.









