
Para Aralar, existe un premisa muy clara: este tema debe debatirse en la Cámara autonómica y no en la alavesa. Por este motivo denunció el «juego sucio» del PP y ANV, formaciones que, a su juicio, sólo buscan la «confrontación y el choque de trenes» entre ambas instituciones. Y es que el pasado lunes, estos dos grupos, junto a EB, apoyaron una moción en la que exigen a la «revisión» del PTS y la paralización de los trámites ya iniciados -Industria pretende adjudicar los proyectos este mes-.
La unidad que todos los partidos mostraron sobre este tema en 2005 quedó en papel mojado porque tanto el PNV como Aralar apoyaron una propuesta del PSE en la que sólo se pedía la revisión. EA, por su parte, se abstuvo en ambas votaciones tras retirar su enmienda.
«Debilitar» el Gobierno
Dos días después, Iñaki Aldekoa justificó la postura de Aralar por su «lealtad» al Gabinete Agirre y porque considera que el foro idóneo para su debate es el Parlamento. De hecho, lo que ahora pide en la Cámara autonómica es lo mismo que exigen el PP, ANV y EB en Álava.
Pero lo más sorprendente de su comparecencia ante los medios fueron las críticas que vertió contra EA, su socio en el Palacio de la Provincia. Tras reconocer que Aralar lamenta «parte del ridículo» que la Diputación está haciendo en este tema, aseguró que Eusko Alkartasuna «ha generado un problema que ha sido incapaz de resolver», en relación al posicionamiento público del diputado Mintegi. «Estamos asombrados con su postura», lamentó.
Pese a que fueron varias las ocasiones en las que Aldekoa resaltó la «lealtad» de Aralar al Ejecutivo y al diputado general, también puntualizó que en el consejo de gobierno «tenemos plena libertad para expresarnos en los temas que no están pactados», como en este caso.
Por ello, advirtió de que a diferencia del PNV ellos no tienen «fe ciega» en las decisiones de Lakua en esta materia y recalcó que lo que hay que hacer es cumplir la ley. En este sentido, recordó que en Vizcaya, el PNV «no tiene tanta fe ciega» ya que las Juntas han exigido por unanimidad que no se hagan los parques de Ordunte o Kolometa.





