EL PROYECTO
El trabajo presentado por Idom permite vislumbrar que los tres edificios del complejo -que el Gabinete Lazcoz quiere inaugurar antes de mayo de 2011- ocuparán buena parte de los 33.000 metros cuadrados de la plaza de Euskaltzaindia y estarán unidos por una inmensa plaza pública. La parcela acogerá además un hotel de cuatro o cinco estrellas, y en ella se reserva un espacio para una posible torre de oficinas. El Gabinete Alonso sacó a concurso el año pasado una parcela para acoger un inmueble administrativo y la empresa que lo ganó ha presentado un recurso de reposición porque el Ayuntamiento lo dejó al final desierto.
Los dos edificios que albergarán los espacios escénicos y congresuales irán unidos, eso sí, a través del subsuelo, en donde se ubicarán los almacenes, la zona de carga y descarga y las oficinas, que serán comunes. El tercer inmueble, destinado a espectáculos y exposiciones, se situará frente a los otros dos. En medio, una plaza concebida como lugar de reunión y esparcimiento. «Todo estará junto gracias a un 'ágora' de uso público. Será un todo», subrayó el peneuvista Iñaki Prusilla, presidente de la ponencia que impulsa el proyecto del Palacio de Congresos y de las Artes Escénicas.
Según la propuesta de la ingeniería, el Auditorio dispondrá de un gran escenario de 324 metros cuadrados que se podrá ampliar en otros 648 -distribuidos en dos brazos iguales de 324 metros cada uno a izquierda y derecha-, lo que equivaldrá a disponer de un espacio de casi mil metros cuadrados. Se destinará a espectáculos operísticos y de danza de gran formato. «En un principio está concebido para obras de tamaño medio, aunque de manera puntual podrían ser más grandes», señaló Prusilla. Tendrá capacidad para 1.500 personas -mil en patio de butacas y 500 en un anfiteatro- y ocupará entre 8.000 y 9.300 metros cuadrados. La superficie del foso de la música será de 160 metros cuadrados. Se prevé, además, una zona VIP -para autoridades o invitados ilustres-, así como palcos junto al patio de butacas.
130.000 personas
Las previsiones contemplan una media de 67 representaciones al año, con más de cien funciones, que reunirían a más de 130.000 personas. La acústica jugará un papel primordial. «Dicen los expertos -relató el concejal- que la clave está en el tiempo de reverberación. Se puede aumentar o disminuir la capacidad absorbente de la sala mediante el movimiento de paneles». Los autores del estudio de necesidades sugieren la posibilidad de que el área escénica acoja también montajes audiovisuales.
Unido al Auditorio estará el Palacio de Congresos. Dispondrá de una sala principal para mil asientos, distribuidos entre el patio de butacas y un anfiteatro, que ocuparán 2.400 metros cuadrados. La ingeniería Idom estima una media de 450 asistentes a cada convención y la organización de 161 reuniones al año. En total, considera que casi 200.000 personas podrían utilizar estas instalaciones cada año.
El recinto dispondrá de siete salas más pequeñas con capacidad para entre 50 y 250 ponentes. En uno de los extremos se construirá un escenario de casi 200 metros cuadrados.
Un poco más alejado, en uno de los extremos de la plaza pública, se levantará el edificio concebido para espectáculos y exposiciones. Con butacas y gradas, tendrá un aforo para 6.000 personas, que podrá llegar hasta las 8.000 sin mobiliario. «Va a ser un espacio versátil -detalló el edil nacionalista- y se realizará un serio estudio de la acústica». Está previsto para desfiles de moda, grandes espectáculos, como refuerzo de la zona congresual e, incluso, se concibe como área circense. Sin embargo, una de sus especialidades serán los conciertos, por lo que podría dar cabida al Festival de Jazz de Vitoria. Ocupará una superficie de casi 14.000 metros cuadrados.
Idom plantea además la posiblidad de levantar un hotel de «de cuatro o cinco estrellas» en la plaza. No deberá tener más de 140 habitaciones. «Será de los llamados urbanos y serviría para dar servicio a la ciudad y al palacio», concretó.
Una vez que los partidos aprueben el estudio de necesidades del complejo le tocará el turno a la fase arquitectónica, en la que se definirán cómo deben ser los edificios. Si se cumplen los plazos, a finales de junio se conocerá cómo será el envoltorio de uno de los grandes proyectos del Gabinete Lazcoz para esta legislatura.





