En una entrevista en la televisión pública vasca (ETB), Azkuna manifestó que «todos tenemos que tender a arreglar el problema». El alcalde negó que exista «una crisis» en el seno de Bilbao Ría 2000, la sociedad que impulsa este proyecto y en el que están representadas la Administración central, los ayuntamiento de Bilbao y Barakaldo, así como la Diputación. «Sólo hemos tenido una bronca, una discusión, como en cualquier matrimonio», añadió.
El regidor hizo un llamamiento para hacer causa común y sacar adelante un proyecto que, afirmó, «cuenta con respaldo político y económico». «Entiendo el enfado del diputado general, ya que Fomento podría habernos avisado de la necesidad del informe hace un año y medio y no ahora», manifestó. «No obstante -continuó-, todos debemos hacer un esfuerzo y poner nuestra buena voluntad para que la iniciativa salga adelante cuanto antes».
Azkuna se mostró convencido de que, con estos mimbres, el soterramiento de Irala será una realidad a medio plazo. «Puede que el plan se retrase algo y se encarezca también, pero vamos a sacar adelante esta idea», insistió.
«Una tienda gratis»
El alcalde también se refirió ayer a las movilizaciones que desde el pasado martes y hasta hoy desarrollan varios comerciantes del mercado de La Ribera que denuncian «el bloqueo» que sufre el proyecto de reforma del equipamiento y la falta de información sobre las consecuencias que tendrá para los trabajadores. Azkuna criticó estas protestas, porque están lideradas por los que «no quieren que el mercado tenga futuro, por los que quieren que el Ayuntamiento les ponga una tienda gratis».
El regidor aseguró que su «infinita» paciencia se está agotando y se mostró tajante: «Es hora de pasar de las palabras a las acciones». En este sentido, recordó el ultimatum que lanzó -expira en abril- a los comerciantes para que se adhieran al proyecto municipal de remodelación. De lo contrario, aseguró que se rompería el convenio de gestión y el mercado tendría muchos problemas para pasar cualquier inspección sanitaria.
Por otro lado, sólo tres horas antes de hablar sobre la reforma de La Ribera, Azkuna leyó en persona una declaración institucional con motivo de la celebración de la sexta Semana por la Paz de Bilbao. En el texto, suscrito por todos los partidos presentes en el Consistorio, se hace un alegato en favor de «la no violencia» y «los Derechos Humanos».









