
LOS DATOS
Se trata de una 'pella' acumulada desde 1999 -en la que no se incluyen las multas de tráfico- y que en el último año se vio incrementada en 2,4 millones de euros. Pese a que, a primer golpe de vista, los números imponen, la concejala de Hacienda los valora de forma positiva. «Teniendo en cuenta que la recaudación anual por ingresos corrientes de este Consistorio se sitúa en torno a 153 millones de euros, esos impagos sólo suponen el 1,6%, lo que nos sitúa en los primeros puestos del ránking español por índice de cobro», aseguró Marian Gutiérrez a EL CORREO.
La edil socialista atribuyó este índice a la «eficacia» del sistema tributario local y a la gestión continua que los funcionarios hacen de cada uno de los expedientes abiertos a los morosos. «Ello nos permite conocer todos los movimientos que registran, como por ejemplo una entrada de patrimonio, y, por tanto, podemos reclamar al instante el dinero que nos deben», agrega.
Ese seguimiento desembocó, en 2007, en el embargo de bienes por un valor cercano a los 926.000 euros. No sólo eso. Los inspectores fiscales están en puertas de requisar 8.445 cuentas bancarias, 125 vehículos y 61 fincas para cubrir un débito global de casi 2,9 millones de euros.
Despistes
Según Gutiérrez, la principal razón por la que no se actualiza el tributo que graba la posesión de un vehículo o el suministro de agua corriente hay que buscarla en «los despistes». «Si bien en algunos casos las deudas obedecen a situaciones económicas difíciles, en la mayor parte de los casos se trata de olvidos», asegura.
Una mirada en mayor profundidad a los principales tributos revela que los cobros más esquivos corresponden al de Vehículos de Tracción Mecánica. De los 11,3 millones de euros que el Ayuntamiento tenía previsto recaudar por este concepto en 2007, aún le faltan por ingresar 482.761 euros. Esto es, el 4,26%. Le siguen el de Actividades Económicas, con un 2,5%, y el que expide Amvisa por el agua, con un 2,2%.
No es casualidad que el impuesto de Vehículos se encuentre a la cabeza, dado que aún se cuentan por miles los conductores que no tienen domiciliado ese recibo. La concejala de Hacienda recalca, a este respecto, las bondades de dar parte a la entidad bancaria de cada contribuyente para que liquide directamente estos pagos. «Así se evitan muchos sustos desagradables», apunta.
A partir de junio, propiciará incluso desahogos. Al menos, psicológicos. El Gabinete Lazcoz prepara ya un nuevo programa informático que permitirá emitir el cobro fraccionado de los tributos en mensualidades. De esta manera, el síncope que supone recibir el recibo del IBI, por ejemplo, podrá dosificarse en doce cómodos plazos.
«Sin duda vendrá muy bien a muchas familias que llegan a fin de mes con apuros. Eso sí, deben tener en cuenta que esta fórmula sólo se aplicará a los ciudadanos que domicilien sus facturas», advierte Gutiérrez.





