Los responsables municipales están convencidos de que hasta un millar de personas -el 15% de las personas que solicitan las Ayudas de Emergencia Social (AES)- pueden acceder al mercado laboral. «Sólo necesitan un empujón para valerse por sus propios medios», aseguró ayer el concejal de Bienestar Social, Ricardo Barkala. A estos bilbaínos se les prestará apoyo, pero a cambio tendrán «la obligación» de moverse para tratar de hallar una ocupación. Es lo que se conoce como convenio de inserción.
El edil explicó que los cinco nuevos inspectores orientarán a este colectivo y supervisarán su búsqueda activa de empleo. Asimismo, vigilarán que acudan a cursos de formación, ya sean de carácter profesional o, incluso, de idiomas. El objetivo municipal es movilizar a estos vecinos que pueden lograr una mejora efectiva en sus condiciones de vida.
El resto de perceptores de AES está compuesto por parados en situación transitoria (30%), ciudadanos que tienen problemas de adicción a las drogas o el alcohol (20%) y personas inactivas, como jubilados o pensionistas (40%).
Además del refuerzo de la plantilla, el Consistorio agilizará los trámites para cruzar datos con otras administraciones. Barkala se mostró partidario de activar todas estas medidas de control, como elemento «disuasorio» para atajar los «abusos» que se producen en el reparto de este tipo de subsidio ocasional. El edil aseguró que el índice de fraude ronda el 10%.
El concejal hizo estas declaraciones en el transcurso de la presentación de la convocatoria para acceder a las AES de 2008, cuya plazo de presentación comenzará el próximo 4 de febrero y terminará el día 15 del mismo mes. El año pasado, el Ayuntamiento bilbaíno dio el visto bueno a 9 de cada 10 peticiones solicitadas. En total se repartieron 10,3 millones de euros entre 7.044 familias. Tanto los fondos como el número de peticionarios se ha disparado en los últimos cinco años. En 2002, por ejemplo, las vecinos que reclamaron apoyo fueron 3.900.
Cambios para 2008
Las AES son ayudas no periódicas que se conceden a las unidades familiares para que cubran gastos extraordinarios. Los peticionarios deberán tener un patrimonio valorado en menos de 29.000 euros y unos ingresos inferiores a 11.000. En 2007, el 20% de los recursos asignados se destinó a la reparación y mantenimiento de pisos. Un 2,2%, a la compra de electrodomésticos o mobiliario y un 12%, al endeudamiento previo.
No obstante, el gasto más frecuente para el que pidieron financiación los perceptores fue el alquiler de inmuebles. El 75% de las subvenciones se dedicaron a este fin. Sin embargo, este año será el último en que se pueda pedir una aportación para este concepto, ya que, según anunció Barkala, «en los próximos meses se modificará la normativa que regula la tramitación y asignación de las Ayudas de Emergencia Social, de manera que las prestaciones vinculadas directamente a cubrir gastos de arrendamiento se articularán como un complemento de vivienda, junto con la Renta Básica, y su abono corresponderá a la Diputación».
El 35% de los solicitantes son inmigrantes. Por barrios, San Francisco, Zabala, Bilbao La Vieja y La Peña concentran el 15% de las peticiones.









