
LOS DATOS
LOS DATOS
La investigación policial se había abierto hacía varios días en Vitoria. La Ertzaintza había detectado la presencia de «delincuentes provenientes de Rumanía» que estaban actuando en distintos establecimientos y superficies comerciales de la ciudad. La investigación abierta apuntaba a que el 'centro de operaciones' se encontraba localizado en una pensión de la capital alavesa, donde el jueves detuvieron a toda la banda. Al parecer, dormían allí desde el primer día que llegaron a la ciudad, a principios de mes.
Tras registrar sus habitaciones, los agentes encontraron varias cajas, todas ellas con material presuntamente robado, y listas para ser enviadas. La Policía halló también diferentes dispositivos para desactivar las alarmas de los productos.
Fuentes de la investigación aseguran que la banda estaba a punto de abandonar Vitoria y regresar a Rumanía. La Ertzaintza está convencida de que los arrestados se desplazaban por todo España en turismos alquilados para cometer hurtos utilizando el mismo 'modus operandi'. Con anterioridad habían actuado en Gijón, Valencia y Jerez.
Incluso puede que alguno de los miembros del grupo haya robado con anterioridad en la capital vasca. Los agentes estudian ahora la relación de esta banda organizada con varios robos perpetrados en la ciudad a lo largo de diciembre. Los doce pasarán esta misma mañana a disposición judicial.
«Nos han robado 4 Wi»
Esta no es la primera vez que perfumerías y establecimientos de informática sufren una oleada de robos. Este tipo de establecimientos están acostumbrados a tener que lidiar con los cacos. «Hemos detectado un aumento desde el pasado verano», aseguraba ayer Sofía Padilla, dependienta de If, una de las cadenas de perfumerías que ha sido víctima de las malas artes del grupo rumano.
El responsable de seguridad de Media Markt en Vitoria, Rubén Vaamonde, lo ve muy claro: «Siempre hay que estar alerta». Aun así, los ladrones a veces se salen con la suya. Los doce jóvenes que han pasado las últimas dos noches en la comisaría de la Ertzaintza lograron robarles «cuatro vídeo consolas Wi y una X-Box. No nos dimos cuenta».





