Arzalluz critica la condena a Juan María Atutxa y arremete contra los socialistas y, en especial, contra «el mago santanderino», que es como denomina al ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. Así, denuncia el «electoralismo» de las últimas actuaciones policiales y da por hecho que se torturó a los presuntos etarras detenidos en Lesaka.







