
Muestra de ello es que Bilbao Kirolak, con el nuevo equipo gestionado por EB ya al frente, acaba de anunciar un plan de inversiones de 6,3 millones para todo este año, con sus destinos ya concretados. Esta partida se destina sólo a la renovación de polideportivos y recintos dependientes del IMD, a obra nueva, pues el mantenimiento tiene otros fondos asignados. Los trabajos de renovación contemplan, por ejemplo, la construcción de vestuarios, accesos y pabellones nuevos, aunque en ocasiones también bordean el territorio estrictamente de mantenimiento. Los gastos para cursos y monitores absorben otros 4,5 millones.
Reformas interiores
La primera tarea de la concejalía de Deportes que gestiona Sustatxa fue buscar un destino a las inversiones sin finalidad. A día de hoy, todas están ya planificadas e, incluso, en ejecución. La mayor parte del presupuesto ha ido a sufragar reformas interiores en instalaciones, caso de la cubierta del polideportivo de Txurdinaga.
A su vez, el servicio ha diseñado el programa de renovaciones para este año, dotado con 6.330.0000 euros. De ellas, ya han sido solicitadas tres obras: vestuarios en Artxanda, campo de fútbol de La Peña y cubierta para las pistas de pádel en Zorroza. Del total de estas inversiones, el 22% se dedicará a vestuarios, un gasto importante para una obra aparentemente menor.
Sin embargo, el equipo de Sustatxa ha apostado por la renovación integral de estos equipos, a los que concibe como tarjeta de bienvenida a un polideportivo. El concejal sostiene que, «visualmente», el usuario tiene que sentir que está en un entorno «acogedor y cercano» nada más cruzar la entrada del recinto deportivo.
«Es lo primero que se ve. Y lo segundo que hace el usuario, sea hombre o mujer, es desnudarse en el vestuario. Por eso tiene que ser un sitio digno, adecuado, limpio, moderno. Esa es nuestra tarjeta de presentación. Que a la gente no le importe pisar nuestras alfombrillas cuando se está cambiando, que no falten losetas, que no cierre mal la puerta», explica el concejal.










