
La rehabilitación se iniciará probablemente tras el verano y los trabajos serán supervisados por la empresa municipal Surbisa debido a que el inmueble está catalogado de interés histórico y artístico. Las obras absorberán una inversión de entre cuatro y cinco millones de euros.
La apertura del Petit Palace Almirante confirma la vocación urbana de la cadena dirigida por Antonio Fernández Casado y su interés por los centros históricos de las ciudades. «Después del Museo Guggenheim, los turistas quieren pisar el Casco Viejo. Nuestra aspiración es implantarnos en los emplazamientos más céntricos, casi en la plaza del pueblo», resumió el ejecutivo que dirigió en su día el Ercilla y López de Haro.
Con 41 locales repartidos por la geografía española -26 de ellos en Madrid-, casi todos los hoteles de High Tech se encuentran ubicados en los cascos antiguos de las urbes. El de La Merced será el tercero que gestionará en Vizcaya. El primero -el Petit Palace Arana- se halla situado a escasos metros, en Bidebarrieta 2, enfrente del Teatro Arriaga. Abrió sus puertas en agosto de 2002 y ocupa un viejo hostal del siglo XIX. Es el más viejo de Bilbao. Curiosamente, la Posada del Peine, que regenta en Madrid, es también el hotel más antiguo de la capital española. El segundo establecimiento de la provincia - el Tamarises de Getxo- lo gestiona desde noviembre con el objetivo de mantener el turismo de negocios tradicional y abrirlo al mercado internacional.
Fernández Casado confirmó ayer que el nuevo proyecto se encuentra aún «muy verde», pero adelantó su intención de iniciar su reforma tan pronto como obtengan la licencia municipal. Emplazado en un elegante chaflán con vistas a la calle La Merced, será de tamaño medio, ya que dispondrá de entre 60 y 70 habitaciones, distribuidas en cinco plantas.
Clientela internacional
Las obras de restauración obligan a mantener la fachada de un peculiar inmueble, de finales del siglo XIX, rematado por un espectacular torreón, y respetar la estructura interior. La política de High Tech se basa en redescubrir edificios nobles y decorarlos con diseños de corte vanguardista. Es el sello con el que intentan atraerse a una clientela mayoritariamente internacional. El 80% de sus clientes son extranjeros.
Al igual que el resto de la cadena, el segundo hotel del Casco Viejo será gestionado también en régimen de alquiler. Fernández Casado aseguró que su aspiración es devolver al Casco Viejo el esplendor del pasado cuando el Arenal albergó los hoteles más elegantes de la zona: el Inglaterra -ubicado en el antiguo Boulevar-, el Torrontegui -que ocupó el edificio Surne- y el Almirante, reconvertido en una entidad financiera. Sin embargo, a partir de 2009, High Tech borrará una de las imágenes grabadas en la memoria de miles de bilbaínos: la del astronauta que invitaba a comprar en los Almacenes Zubicaray.










