
En los bocetos que maneja el Departamento de Transportes y Obras Públicas se han marcado cuatro paradas en la localidad: Aperribai, Galdakao, Hospital y Usansolo, en el centro del barrio. Ayer mismo, el alcalde, Joseba Escribano, expresó su satisfacción al conocer la noticia, que a su juicio acredita el «enorme potencial de este municipio». La ilusión ya no hay quien la pare, aunque tiene por delante una cadena de trámites. De momento, lo que se va a sacar a licitación es el estudio de alternativas para llevar el metro a Galdakao desde Etxebarri. El de Rekalde saldrá después. El Ejecutivo espera contar con ambos documentos en año y medio, y luego será necesario realizar estudios informativos más concretos antes de redactar los proyectos constructivos y los informes de impacto ambiental.
Ambas líneas están en fase «preliminar», sin que se pueda avanzar un presupuesto -«costará mucho dinero», apuntó la consejera- ni un plazo para su puesta en marcha. La de Rekalde partirá de Moyua, como ya adelantó Azkuna, y tendrá otras dos paradas en Zabalburu e Irala -«con lo que da servicio a una población importante», precisó el alcalde-, según el esquema presentado ayer. Así empiezan «los trámites necesarios para hacer llegar el metro en un futuro a Rekalde y Galdakao», en palabras de López de Guereñu.
El diputado general recordó el «compromiso político» adquirido con el PSE en el pacto presupuestario y se comprometió a «seguir impulsándolo. El sistema metro tiene vocación de continuidad», enfatizó. El acuerdo con los socialistas también contempla el impulso de la llegada del suburbano a la zona minera, que se abordará más adelante. «Los elefantes hay que comerlos a trozos», concluyó José Luis Bilbao.









