
CALENDARIO
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Los datos de los últimos años avalan las apreciaciones de Castañares y es que, desde 2003 las donaciones han ido bajando constantemente. «Tuvimos nuestro punto más alto en 1993 cuando la solidaridad elgoibarresa aportó al banco provincial 835 frascos de sangre de 450 cc. Luego se produjo una bajada y un importante repunte en 2003 cuando alcanzamos los 809 frascos. Desde ese año la bajada ha sido constante. El año pasado las donaciones se limitaron a 697 frascos, 69 menos que en 2006, lo que da una idea de la situación en la que nos encontramos en estos momentos», explica con preocupación Castañares.
Falta de conciencia
Los motivos de esa evolución negativa, del hecho de que cada vez sean menos las personas que dan sangre no son claros ni uno solo pero para el presidente de la asociación elgoibarresa «tienen mucho que ver con la falta de conciencia de la gente que cuando llega al hospital y necesita una transfusión la sangre está ahí. Parece algo fácil y que siempre va a ser así pero no se cuestiona que para que esa sangre esté puntualmente en el hospital tiene que haber detrás un voluntario que dé su sangre y que ese voluntario puede ser él. No se ve esa necesidad de dar sangre para poder recibirla cuando es necesario, que casi siempre es en caso de urgencia». En cuanto a las personas que ya son donantes pero no ejercen los motivos pueden ser varios. «De un lado están las personas que por alguna razón ya no pueden donar y no lo comunican o por otras causas como viajes, ausencias o, también, una cierta pereza para acudir el día que se les cita». Algo que si se constata más claramente, según Castañares es que «los donantes elgoibarreses se van acercando a los 65 años, edad a la que se tiene que dejar de dar sangre y no hay un relevo en los donantes. Y aquí hay que recordar que donar sangre es sencillo. Sólo se tiene que acudir a cualquier donación, realizar una sencilla prueba y contestar a un cuestionario y también hay que recordar que las donaciones se realizan, como máximo al año, son cuatro veces en el caso de los hombres y tres en las mujeres». Por todo ello el mensaje es muy claro: «Necesitamos que la gente joven se implique porque aquí no hay magia. La sangre sólo se obtiene de donantes y sin donantes no hay sangre ni nada que la sustituya».






