-Bellas Artes y Euskal Museoa. Son muy diferentes, pero no sabría escoger.
-¿Tiene un cuadro favorito?
-Me gusta mucho, muchísimo, Arteta. También por vivencias. A mí siempre me han contado en casa que iba mucho por Ondarroa. Iba a la casa de Ricardo Bastida, del que era amigo, y me decían que en sus cuadros de pescadores son todo caras de gente del pueblo.
-¿Le tienta más la música o el teatro?
-Cada cosa en su momento. El sábado pasado vi una obra de teatro en el Arriaga que me entusiasmó, 'Argelino, servidor de dos amos'. Y también fue espectacular 'Cosi fan tutte'.
-¿Qué le falta a la agenda cultural de Vizcaya?
-Me gustaría que hubiera algo más potente en danza. Somos un pueblo que ha bailado mucho y tenemos que atender más la investigación y la escenificación.
-¿Me recomienda un libro?
-En euskera recomendaría 'Un año en el faro', de Miren Agur Meabe, que es precioso. En otro aspecto muy diferente, 'Estación Europa', que es la conversión en un libro legible y ameno de una tesis doctoral de Leire Arrieta sobre la política europea del PNV durante la dictadura. Está muy bien documentado.
-¿Y es fácil de leer?
-Muy fácil, de verdad. Siempre tengo algo para leer que me evada y algo que tenga que ver con la parte más intemporal de la política. Los domingos me paso la mañana leyendo periódicos.









