Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Local

Estás en: El Correo Digital > Local
polémica
El joven que denunció a cuatro policías de Portugalete será operado del pómulo
Los agentes sostienen que el etilómetro detectó alcohol en su saliva, pero no pudo concretar el grado «porque no soplaba»

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
El joven que denunció a cuatro policías de Portugalete será operado del pómulo
NUEVO INGRESO. El joven herido volverá a ser hospitalizado en Cruces el próximo lunes. / EL CORREO
El joven baracaldés que ha denunciado en los juzgados a cuatro policías locales de Portugalete por agresión deberá ser intervenido en un quirófano debido a las lesiones sufridas el domingo en la villa jarrillera. Según explicó ayer la familia de J.M.H.S., además de un derrame en el ojo, una brecha en la cabeza, el hombro dislocado y golpes en el abdomen, tiene una aparatosa fractura en el pómulo derecho, «y el lunes tendrán que operarle para recomponerle la cara». Será la segunda vez que ingresa en el hospital de Cruces en apenas una semana.

Tras el incidente, ocurrido a las dos de la madrugada, el joven fue trasladado en ambulancia al centro sanitario, donde permaneció ingresado hasta el miércoles a la tarde. «Le dieron el alta porque le habían quitado el suero y ya no podían hacer nada más por él, no porque le hubiesen curado todas las heridas», explicó su hermana. De hecho, la lesión en la cara parece albergar cierta gravedad «ya que los médicos nos han dicho que se plantean ponerle una placa para forzar que el pómulo vuelva a su sitio». «Txema está muy preocupado porque no sabe si va a quedar bien», dicen.

El propio afectado interpuso ayer la denuncia en el juzgado contra los agentes por un presunto delito de agresión. Su abogado esperará a la próxima semana para disponer de la totalidad de los partes médicos e iniciar las acciones legales pertinentes.

«Actitud violenta»

La Policía local ya hizo este trámite el lunes. En este caso los agentes acusan al joven de insultarles, atacarles y menospreciar su autoridad. Y basarán su defensa en la «actitud extremadamente violenta» que, en su opinión, mostró el sujeto cuando se le notificó que su coche iba a ser retirado por la grúa porque estaba aparcado sobre una línea amarilla. Además, sostienen que mostraba signos de haber ingerido alcohol, aunque el etilómetro no lo reflejara así. «El aparato ya advertía que su saliva tenía alcohol pero, como se negó a soplar en condiciones, no se pudo calibrar el grado de intoxicación etílica, y eso que le ofrecimos hacer la prueba tres veces», aseguró el concejal de Seguridad Ciudadana, Mikel Torres.

El edil reiteró que la actuación de los policías «se ajustó a las normas que se exigen a un cuerpo de seguridad y en ningún momento se produjo un abuso de autoridad como el implicado quiere dar a entender a la opinión pública». Según matizó, la refriega con el joven y un amigo -que también ha sido denunciado-, se produjo cuando el primero adoptó un tono «desafiante» y abrió la puerta del coche para intentar «llevárselo por la fuerza» al proceder la grúa a engancharlo para trasladarlo al depósito municipal. «No podíamos permitir que una persona ebria condujese y un agente le agarró para sacarle del vehículo; entonces él se revolvió y le atacó con puñetazos y patadas», relató.

Durante el forcejo que se entabló entre el agente y el joven ambos cayeron al suelo y sería entonces cuando este último se golpeó contra el bordillo produciéndose una brecha en la cabeza de la que sangraba abundantemente. Posteriormente varios compañeros ayudaron al policía a reducirle «porque estaba fuera de sí».

«Txema dio negativo»

El joven, sin embargo, niega que los hechos ocurrieran así. Según su versión, los golpes son producto de «porrazos, no de una caída», Además, subrayó que fue él quien insistió en hacer la prueba de alcoholemia, y que tras dar negativo los agentes murmuraron que el aparato «funcionaba mal» y trajeron otro. «También dio que no había bebido, pero siguieron sin creerle», lamentó su hermana, quien remarcó que Txema tenía que entrar a trabajar a las tres de la mañana para repartir periódicos «hasta las nueve». Consultado sobre esta versión, Mikel Torres reiteró que los hechos ocurrieron «exactamente» como él ha explicado. «Solo se usó un etilómetro, el más moderno del mercado, nunca dos», aseveró.

El sección sindical de Erne en la guardia urbana mostró ayer su malestar por el daño que se está haciendo a la imagen del cuerpo al cuestionar su labor. Además de confirmar la versión ofrecida por los agentes y desmentir una presunta agresión, la central insistió en la obligación de la Policía local de interponer una denuncia cuando se produce un altercado «poniéndolo en conocimiento del juzgado de guardia». También criticó las declaraciones del grupo municipal del PNV al considerar «poco serio» que se haga eco de «rumores» sobre posibles excesos de celo policial para realizar declaraciones públicas.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Agenda y ocio en Vizcaya

¿Aún no tienes planes?

Aquí tienes lo más destacado de cada jornada. ¡No te lo pierdas!
Vocento
SarenetRSS