
La situación no tiene visos de cambiar. El segundo sótano aún está semivacío, mientras que el tercero todavía no se comercializa porque una inundación la anegó por completo pocos días después de su inauguración oficial. Fallaron las bombas de achique porque el promotor no había dado de alta la luz.
El Ayuntamiento exigió entonces a la empresa adjudicataria un certificado que garantizase que esta deficiencia detectada había sido subsanada por completo. La empresa aún no ha presentado este documento y «no parece que vaya a hacerlo a corto plazo», según apuntan fuentes municipales.
Algunos usuarios afirman que el aparcamiento está «desangelado», que huele a humedad. El Ayuntamiento, por su parte, replica que no existen filtraciones. «Ya no hay agua en la última planta. Sí es cierto que se inundó, pero, poco después, se pusieron en marcha las bombas de achique y se acabó con esa situación», explica un portavoz para tranquilizar a los vecinos.
'Caza de multas'
Los técnicos municipales aseguran que existe un arroyo cercano y que la última planta se encuentra por debajo del nivel freático. Esto suele dar problemas en todos los aparcamientos, si la maquinaria se estropea o no funciona correctamente. «Es algo que se subsana con facilidad», precisan.
Las plazas del garaje de El Peñascal se venden a un precio de 11.820 y 10.610 euros. Los compradores, sin embargo, no pueden acceder a las más baratas, las de la planta que resultó anegada, cuya cuantía asciende a 10.310 euros.
Poco antes de la inauguración del parking, los vecinos de la zona se manifestaron por las noches para protestar por la 'caza de multas' que puso en marcha en el barrio la Policía Municipal. Los residentes denunciaron entonces una maniobra del Ayuntamiento orquestada para «forzar a la compra de garajes».









