
Un total de 22 alumnos, entre chicos y chicas procedentes del país nórdico, aterrizaron el pasado sábado en el aeropuerto de Loiu. Por delante les esperaba una agenda apretada. Y es que no sólo asistirían a diferentes clases como oyentes, sino que por las tardes tocaba hacer turismo. El viernes, justo antes de abandonar Bilbao, se mostraban exhaustos, si bien la mayoría tenía claro que la experiencia se había quedado «corta».
«Con este intercambio no pretendemos que aprendan castellano o sueco, ya que son pocos días, pero sí que unos y otros puedan conocer otras culturas y que, de paso, practiquen idiomas que están estudiando, como el inglés», explica la directora del centro escolar, Ana Zugaza. Todos los alumnos que visitaron Bilbao tienen una pequeña referencia del castellano. «Son estudiantes que han elegido el español como asignatura optativa», revela la profesora que les ha acompañado en el viaje. Unos, como Sofía Escárate o Daniela Rebolledo, por influencia familiar. «Nacimos en Suecia, pero nuestros padres son chilenos», revelan. Otros, como Karolina Berndtsson, «porque es una lengua grande en el mundo».
Durante su estancia en la capital vizcaína, asistieron a clases de oyente. Les llamó la atención la de euskera. «Es realmente difícil», coincidían. Una vez explorado el sistema escolar, las comparaciones son inevitables. «En Suecia hay más posibilidades de elegir lo que quieres estudiar porque tenemos más programas», apunta Jane.
«Hospitalidad»
La «hospitalidad» es una de las claves del programa. Los veinte jóvenes han sido acogidos por familias de estudiantes del Bertendona que el mes que viene viajarán a Suecia a vivir la misma experiencia. Además, han sido los propios alumnos del instituto los que han servido de guía a los recién llegados en diversas excursiones culturales.
Cabe señalar, entre otras, visitas a museos; al Ayuntamiento, donde fueron recibidos por el alcalde, Iñaki Azkuna; así como sendos viajes a San Sebastián y Vitoria. Antes de decir adiós, nada mejor que llenar el estómago y echar un baile. No faltó, por supuesto, el popular 'Paquito el chocolatero'.









