El vicepresidente de la Conferencia Episcopal y arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, advirtió ayer que el presidente del Gobierno, con sus críticas a los obispos, «no callará jamás» la voz de la Iglesia porque su palabra «es la de Cristo». El cardenal lamentó que la respuesta del Ejecutivo y del PSOE al escrito del Episcopado con «orientaciones» de voto haya sido una sucesión de «insultos y descalificaciones». El 'número dos' de los obispos insistió en su homilía dominical en la catedral toledana que la jerarquía eclesiástica no renunciará a orientar a los católicos por más que «se vea sometida a juicios falsos e injustos que descalifican, lo siento, por sí mismos a quienes los hacen». El también arzobispo primado de España manifestó que la nota de la jerarquía «no eran imposiciones» a los católicos para las elecciones del 9 de marzo «sino exhortaciones en modo alguno partidistas».
Cañizares indicó también que no se trata de «un texto coyuntural» con la mirada puesta en los comicios, ya que «tiene una razón de ser muy profunda y muy en sintonía con sus anteriores enseñanzas, esto es, con lo que es la verdad del Evangelio que nunca ha de callar por servicio a los hombres».
El purpurado subrayó que la Iglesia «no silenciará jamás ni dejará morir nunca a la palabra de Cristo a pesar de los poderes de este mundo que quisieran silenciarla o verla reducida a los espacios sacrales». En ese momento se dirigió a los fieles asistentes a la misa para decirles que «algunos pretenden que os enfrentéis u os separéis de vuestros obispos a los que no hay día que no se les critique».