
LA ESPECIE
Aunque estos planes son de competencia foral, finalmente será el Departamento de Medio Ambiente del Ejecutivo el que coordine las actuaciones, según han confirmado portavoces de ambas instituciones. Mientras tanto, el PP ha presentado una propuesta en las Juntas Generales para «disponer cuanto antes de este necesario instrumento de protección».
El alimoche es una especie en peligro de extinción a nivel mundial, aunque en el catálogo vasco, que no se ha revisado, aparece como vulnerable. Lo que más preocupa a los naturalistas es el éxito reproductor, ya que las aves se alejan del nido si detectan la presencia humana y los polluelos acaban muriendo de hambre. En Vizcaya, los nidos están localizados. Hay 19 parejas reproductoras, pero tres de ellas llevan siete u ocho años sin criar. Paradójicamente, los ejemplares que más sufren «son los que están en parques naturales, porque atraen a mucha gente». Para no perturbar la temporada de cría, se debe mantener «un radio mínimo de 500 metros» alrededor del nido libre de intrusos.
Esto resulta cada vez más complicado por el auge de la escalada y otras actividades. En su propuesta, el PP pide «actuaciones preventivas para garantizar la tranquilidad en época de cría» y la distribución de alimento en las inmediaciones de nidos y dormideros. La Diputación «ignora su obligación como responsable en la gestión de la fauna» al retrasar el plan del alimoche, critica el apoderado Arturo Aldecoa. En un reciente encuentro organizado por Adena en Madrid, expertos elaboraron un protocolo para la conservación de la especie.










