
CRONOLOGÍA
Sin embargo, el cauce del río Ayuda, justo en el punto que desemboca en el Zadorra, se ha resentido de los problemas de una deficiente depuración de las aguas residuales de la planta desde su entrada en funcionamiento por falta de una depuradora propia. Los once vertidos de Bionor se han transformado en siete expedientes sancionadores, algunos con multas de hasta 6.000 euros, abiertos por la oficina territorial de Álava del Departamento de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio del Gobierno vasco -actualmente Agencia del Agua-. Los datos han sido dados a conocer por la consejera Esther Larrañaga en una respuesta a la parlamentaria del grupo socialista Natalia Rojo, quien recordó también la muerte en octubre de 2007 de dos trabajadores y otros dos heridos graves cuando se hacían pruebas, precisamente en el interior del reactor biológico de la estación depuradora industrial.
El informe de la consejería que habla del impacto ambiental y la relación de ayudas dadas a la empresa detalla cronológicamente las denuncias de los vertidos, casi siempre con las mismas características: «una masa blanquecina de color intenso que provoca mareos y picores». No llega a matar la fauna de los ríos, pero ha degradado considerablemente esta parte del Ayuda y del Zadorra y ha provocado graves problemas a los sistemas de riego de la zona. Cinco de los derrames se produjeron el mismo año 2003 de la inauguración. Luego hubo uno en 2005, otro en 2006 y los restantes en 2007.
Aclaraciones
Los expedientes sancionadores iban dirigidos al principio al propio Ayuntamiento de Berantevilla porque los colectores pluviales del polígono por donde va la porquería al río Ayuda están a su nombre. «Eso ya está aclarado», informó ayer la alcaldesa de este municipio Amaia Martínez Alfonso (PNV). «La responsabilidad es sólo de la empresa y las multas siempre las han pagado ellos. Nosotros hemos sido beligerantes. Autorizamos la conexión para que funcionase. Bionor prueba ahora la nueva depuradora que acabará con el problema», zanjó. Unos términos que se confirman en el informe al señalar que «no realiza vertidos a cauce hasta tener a punto la planta».





