
LAS FRASES
El presidente de Banca March, que posee un 22% de la constructora liderada por Florentino Pérez a través de Corporación Financiera Alba, realizó estos comentarios durante la presentación de resultados de la entidad. El primer accionista de ACS no sólo confirmó, por primera vez, que se está negociando con EDF -hasta ahora en el grupo se limitaban a apuntar que no se ha llegado a un acuerdo- sino que destapó conversaciones con otras empresas. «ACS sigue con la voluntad de ser protagonista en la reestructuración previsible y final del panorama energético español y europeo», afirmó.
Después de dar un toque de atención al Gobierno español por sus reparos ante las fusiones nacionales, pasó a comentar el enfrentamiento entre Florentino Pérez y el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, que siempre ha rechazado la fusión con Fenosa. «A Galán no le gustó la entrada de ACS y los hechos parecen mostrar que sigue sin estar satisfecho», apuntó.
Las palabras de March causaron toda una convulsión en el mercado hasta el punto de obligar a la CNMV a intervenir. Primero saltó Repsol, que «desmintió rotundamente conversaciones ni contactos» para participar en «una supuesta operación de EDF y ACS en Iberdrola». También negó que esa opción se haya planteado en el consejo de administración de Gas Natural, una compañía que la petrolera comparte con La Caixa. En las última semana se ha especulado con intensidad en que el plan de ACS es repartirse Iberdrola con EDF para luego sumar activos de la eléctrica vasca a Unión Fenosa y crear un gran grupo al que, en una etapa posterior, se incorporaría la firma gasista catalana.
Repsol llegó incluso a amenazar con denunciar ante la CNMV a quienes sigan lanzando «este tipo de comentarios y rumores interesados». La violenta reacción de la petrolera obligó a la autoridad bursátil a intervenir y pedir explicaciones. Fue así como ACS remitió un comunicado al regulador en el que reconocía conversaciones con EDF sobre Iberdrola, «sin que se haya concretado ningún tipo de acuerdo».
En su integridad
La constructora también insistió en que su «estrategia consiste en la consolidación de un gran grupo energético español donde ACS pueda ser protagonista junto al resto de sus socios». Esta afirmación encaja con las especulaciones de que su objetivo es repartirse Iberdrola con EDF para luego fusionar su parte con Fenosa. «Este proyecto tratará de asegurar que la mayoría de activos españoles estén en manos de accionistas españoles», explicó.
Tras más de una semana de silencio, el Gobierno vasco se pronunció ayer, por primera vez, sobre la guerra que se cierne sobre Iberdrola para expresar su «rechazo a cualquier proyecto que no contemple a la eléctrica en su integridad como una gran empresa tractora o que implique el desplazamiento de su centro de decisión fuera de Euskadi». La portavoz del Ejecutivo autónomo, Miren Azkarate, no quiso extenderse mucho más sobre el asunto porque «nos hallamos ante rumores y no hay una oferta sobre la mesa».
La patronal vizcaína Cebek también mostró su «gran preocupación» por la posible adquisición de Iberdrola por parte de EDF y su posterior troceo. «Se trata de un grupo extraordinariamente comprometido con el desarrollo económico de Vizcaya y Euskadi», recordó.






