Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Sociedad

GENERAL
«Lo puse para conducir más a gusto»
06.02.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
«Me fastidia porque nunca lo pongo, y justo hoy... que encima venía despacio», se justificaba ayer el conductor de un flamante 'BMW 320' negro 'cazado' en la autopista, en Durango. Se trata de un «coche de empresa», aunque la multa saldrá de su cartera. Decidió instalarlo porque «no conducía a gusto». Su acompañante no se lo toma con tanta filosofía. «¿Cómo pueden montar todo este dispositivo para esto! Van a buscar pasta, es puramente recaudatorio», protestaba mientras fumaba un pitillo en el arcén.

Minutos después, cayó otro automovilista. Esta vez de un perfil opuesto. Sexagenario, encorbatado y con gafas, el hombre no reconoció que llevara oculto en la carrocería de su 'Audi 6' un antirradar, aunque los ertzainas habían localizado ya el cable que lo hace funcionar. «Caballero, ¿Cuando pasa junto a un radar, dónde le hace ruido?», preguntaba respetuoso un ertzaina con picardía.

Los ocultan bajo el parachoques o la guantera y las excusas son peregrinas. «Se hacen los tontos aunque lo lleven en el salpicadero». Otros se escudan en que el vehículo no es suyo, o admiten que no sabían que fuera ilegal. Existen detectores de radar legales, los que incluyen los GPS y avisan de dónde se encuentran las cabinas donde pueden estar instalados los cinemómetros -información pública-, e incluso de los lugares en los que se ha colocado alguna vez un radar móvil.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS