La novedad de este año es que únicamente se han recogido los juguetes sin estrenar precisamente para sensibilizar a los niños alaveses de las desigualdades económicas y fomentar su sentido de la solidaridad con los más desfavorecidos.
Ni armas ni pilas
Las donaciones han sido realizadas por alaveses a nivel particular, el TAU, el Centro Cívico Boulevard y la Cofradía de la Virgen Blanca. El Ayuntamiento de Vitoria ha sido el encargado de financiar el envío.
La campaña de este año ha sido muy meticulosa con las características de las muñecas, juegos de mesa, construcción y arrastre. En este sentido, la presidenta de la Cruz Roja Roja en Álava, Estíbaliz Arnaiz López, comentaba ayer que «los juguetes que han sido donados debían cumplir las normas de calidad, no fomentar ni el sexismo ni el belicismo y, por las características del lugar de destino, no llevar pilas ni dispositivos electrónicos».





