«Llevamos diez años diciendo lo mismo, que el decreto de horarios es de obligado cumplimiento y así lo recomendamos a nuestros asociados», aseguró el gerente de los hosteleros, Rafael Ugarte, para quien apenas un 4% ó 5% de los negocios infringe las normas. Pero el sector insiste también en su petición de que se revisen los horarios de cierre. «Llevamos otros diez años pidiéndolo y en octubre pasado lo volvimos a plantear al Gobierno vasco, a quien vemos últimamente más flexible, más abierto en ese aspecto», detalla. Ugarte da un paso más y avanza que el sector asumiría un «compromiso» en ese sentido: «Si se aplican nuevos horarios de cierre - media hora más todos los días y hora y media los fines de semana- sería lógico que se anulara ese mayor margen a quienes lo incumplan».
El Gobierno vasco explicó a través de su director de Juego y Espectáculos que para «cambiar la normativa hace falta un consenso» y consideró un «buen foro» el grupo de trabajo que propone el Síndico. Los hosteleros, en cambio, son más «escépticos» sobre sus posibilidades.





