
Esa variación resulta de un incremento del 5% en la retribución fija y del 17% en la variable. El consejero delegado, José Ignacio Goirigolzarri, percibió 4,08 millones de euros (+13,6%), y el secretario general, José Maldonado, 1,41 millones (+10,2%).
El informe de gobierno corporativo de la entidad revela un importante cambio en el régimen de retribuciones de los tres consejeros ejecutivos. La indemnización prevista de producirse su cese se suprimirá en el futuro. González renunciará a ella en 2010, cuando cumpla 65 años, mientras Gorigolzarri y Maldodano lo harán al alcanzar los 62.
En contrapartida, BBVA ha establecido un régimen de prestaciones para estos altos cargos, que cobrarán a modo de pensión fija anual desde el momento de su jubilación como consejeros ejecutivos. Tendrá carácter vitalicio y estará en función de la antigüedad en el cargo. El banco ya ha dotado con este fin 61,3 millones de euros para Francisco González, 46,4 millones para José Ignacio Goirigolzarri y 7,7 millones para José Maldonado.
Precisamente, el BBVA aprobó en diciembre la propuesta de elevar desde los 65 a los 70 años la edad de jubilación de los consejeros ejecutivos. Así, González, de 63, podrá seguir al frente del banco hasta 2015.






