
Según detalló Metro Bilbao, la agresión tuvo lugar a las 7.33 horas, cuando un joven vestido con un pijama, «armado con un palo de grandes dimensiones» y acompañado de un perro de la raza 'Bull Terrier' «suelto y sin bozal», intentó entrar al andén de la estación de Las Arenas. El responsable de la parada se dirigió al individuo para indicarle que no podía acceder al suburbano en esas condiciones.
El joven se mostró hostil y el supervisor intentó arrebatarle el palo, momento en el que fue golpeado. La víctima «sufrió importantes lesiones», entre ellas la rotura de dos dientes y un labio, «y tuvo que recibir asistencia sanitaria». La presencia de personal de seguridad en la estación no pudo evitar el incidente, que se desencadenó en un momento en el que los vigilantes se encontraban en el otro extremo del andén.
El agresor consiguió huir, pero las cámaras habían registrado el ataque. Las grabaciones fueron puestas a disposición de la Guardia urbana de Getxo, que se encargó de todo el proceso de identificación del atacante. Ayer el joven fue localizado y detenido hacia las tres de la tarde por agentes locales. Esta detención se ha producido 24 horas después de que el trabajador agredido presentara la correspondiente denuncia en la comisaría de la Ertzaintza en Getxo. El arrestado, que cuenta con antecedentes policiales, fue entregado a la Policía autónoma, que a su vez se encargó de ponerlo a disposición judicial.
Colaboración
Tanto el Ayuntamiento de Getxo como Metro Bilbao destacaron que la detención fue posible gracias al protocolo de actuación firmado entre el suburbano, la Policía Local y la Ertzaintza. «El que la hace, la paga», aseguró Rafael Sarria, director gerente del metro, quien mostró su deseo de «que todo el peso de la Justicia caiga sobre este individuo». La empresa ha interpuesto una denuncia por la vía penal contra el detenido.
Por su parte, Rafa Valencia, presidente del comité de empresa, aplaudió el arresto: «Siempre es bueno que se detenga al agresor y que éste tenga que responder ante la ley». El representante sindical añadió que «lo ideal sería que no se produjeran los ataques. Lo que nosotros queremos es sobre todo que se adopten más medidas preventivas, porque no nos sentimos seguros».
La de Las Arenas es la segunda agresión sufrida por empleados del metro en el plazo de diez días. La anterior tuvo lugar en la parada del Casco Viejo cuando dos usuarios que se habían colado saltando la canceladora atacaron al responsable que les había interceptado. Para denunciar estos incidentes y reclamar mayor seguridad, el comité de empresa -con representación de ELA, CC OO, UGT, LAB, ESK y CIM- celebrará una concentración el lunes en la estación de Las Arenas.









