La investigación policial relacionó al arrestado con la venta de drogas y le sometió a seguimiento. Los frutos llegaron el jueves, alrededor de las veinte horas, cuando una patrulla le detectó mientras circulaba por varias calles del barrio de Santa Lucía. Luego se dirigió hacia el polígono de Uritiasolo, donde se percató de la presencia de los agentes y huyó por José María Iparragirre.
Al llegar a la rotonda de Jacinto Benavente arrojó por la ventanilla varios objetos. Tras comprobar que se trataba de dos tabletas y un paquete con más de 250 gramos de hachís, los ertzainas le detuvieron. El viernes por la mañana, con la autorización judicial, registraron la vivienda del arrestado y encontraron otros 500 gramos. De haber llegado al mercado, la droga habría alcanzado un valor superior a 3.500 euros.





