Que nadie se extrañe porque no es la primera vez que se lleva a cabo una acción de este estilo. «En otra ocasión se hizo lo mismito para dar buena imagen del país a nivel internacional», revela. Sólo fachada. Pero la miseria no desaparece. Porque en algunas zonas de este país que es casi un continente disponer de dose euros puede significar una fortuna. Literalmente. «Hay mucha pobreza», asegura el bilbaíno. Y da un ejemplo de lo más ilustrativo. «Hace unos meses se publicó un reportaje en el que un campesino había logrado ahorrar dos euros... ¿En diez años!». Para él, un auténtico tesoro.









