
A FAVOR
-¿La solución al problema del lobo sólo pasa por su desaparición?
-Lo más serio sería decretar a Álava zona exenta del lobo, puesto que compaginar su existencia con nuestra ganadería extensiva es incompatible.
-¿Cómo se llegaría a tener esa zona exenta que exigen?
-Habría que establecer mecanismos para que no entre ninguno, pero en el momento en el que lo hagan, debemos de tener las vías suficientes para eliminarlo.
-¿La batida es el mecanismo más eficaz para su erradicación?
-Sí. Debe haber un equipo de personas que realice un seguimiento de los rastros y una vez que estén localizados, eliminarlos.
-¿Y el problema es tan preocupante? ¿El futuro de la ganadería extensiva alavesa está en peligro?
-Creemos que sí. Por ejemplo, tengo dos vecinos de mediana edad con los rebaños más potentes de la zona y han dejado todo porque no aguantan más. El lobo nos da un trabajo añadido al sacrificio que tenemos que hacer todos los días de por sí. Es una preocupación que existe todos los días, todas las noches, a todas horas... Y eso al final, te va minando.
-¿Cómo observan la postura de los ecologistas en su defensa a ultranza del lobo?
-Es gente que no entiende de ecología, que no sabe ni de monte ni de ganado. Más que amar al lobo como especie, lo aman porque les llena los bolsillos.
-¿La solución pasa por encerrar el ganado por la noche?
-Nuestro ganado, para vivir en condiciones, debe vivir en el monte, no encerrado.





