
Las señales de alarma se dispararon cuando las excavadoras comenzaron a hacer los cimientos del nuevo bloque adosado a sus pisos. «Estará pegado a nuestra fachada, aunque inicialmente los planes no eran esos, pero cambiaron el diseño. Nos encontramos con la obra sin que nadie nos hubiera dicho nada, ni un aviso en los portales, ni una llamada del Ayuntamiento, nada». Los afectados mantuvieron una reunión en el Consistorio «y nos dijeron que no se había notificado bien».
El diseño urbanístico de la zona se publicó en la Prensa y los boletines oficinales, pero no se llegó a especificar cuáles eran los portales afectados. «Sólo se indicaba la denominación urbana de la finca, que desconocemos. Por eso no presentamos alegaciones». Con el comienzo de las obras, llegaron las movilizaciones. La primera reacción se plasmó en las vallas que protegen la excavación. Aparecieron llenas de pintadas en las que se podía leer 'Cementerio, especulación' y se criticaba al alcalde por esta actuación. Las pintadas se han retirado, pero el malestar sigue latente y los vecinos han iniciado las consultas legales para «comprobar si han invadido nuestra finca, y si lo han hecho, que se vayan, porque el terreno es nuestro» insistieron.
Los afectados han recurrido al registro para comprobar que una parte del terreno que ocupa la nueva casa les corresponde porque allí había zonas de paso e incluso se habían construido aceras.
Incendio
Uno de los aspectos que más les preocupa es la falta de accesibilidad a la plazoleta interior durante las obras. Se trata de un espacio de doce por catorce metros con una única vía de entrada en la que no cabe un camión de bomberos. «Tenemos un informe que dice que hacen falta 25 metros hasta el foco del incendio para que los bomberos puedan actuar, pero aquí no hay esa distancia».





