Y es que con la nueva ley, sólo pueden recibir ayudas económicas para el cuidado en el entorno familiar los catalogados como grandes dependientes (grado III) y moderados (grado II, nivel 2). Sin embargo, se ha dado la circunstancia de que personas que cobraban esta prestación foral en 2006, ahora sólo han recibido el grado I. Pese a que su número es «muy bajo», la Diputación ha reservado 500.000 euros para sufragarlas. Hay que recordar que esta convocatoria de ayudas fue acordada a finales del pasado año en las Juntas.
El importe oscilará entre los 430 y los 550 euros mensuales, según los ingresos anuales de la unidad convivencial -menos de 15.600 euros en 2006-. Ésta es una de las grandes diferencias respecto a la actual Ley de Dependencia, la cual no establece un máximo de ingresos o unos ratios de edad.
Por otra parte, el consejo de diputados también aprobó la normativa que regulará la puesta en marcha de otra nueva ayuda contemplada en la Ley de Dependencia. Se basa en la concesión de una prestación para que los grandes dependientes (sólo grado III) puedan contratar a un asistente profesional. Aquí, las cuantía mensual será de 811 euros mesnuales para los de grado III, nivel 2, y de 608 para los de grado III, nivel 1. La partida foral ascieende a 70.200 euros.





