Los representantes de C.T Construcción de Túneles S.A, empresa de capital luso que trabajaba para la Unión Temporal de Empresas Luko (FCC y Dragados), y los abogados de los trabajadores alcanzaron un acuerdo por el que la compañía se compromete a abonar esta cantidad a sus antiguos empleados. Son, eso sí, 1.500 euros menos de los que habían solicitado.
Investigación
La constructora evita así la celebración de un juicio de resultado incierto. Y los trabajadores, que fueron contratados en su país de origen a cambio de un salario, alojamiento y comida, se dan por «resarcidos».
El acuerdo suscrito no cierra, sin embargo, la investigación abierta por Inspección de Trabajo. La institución laboral estudia las condiciones de vida que se encontraron los peones al llegar a Vitoria para trabajar en el túnel ubicado entre Luko y Arlaban.
Según denunciaron, vivieron durante cinco meses «hacinados y en semiesclavitud». Al parecer, debían compartir piso con otros operarios en dos pisos. Aseguran que en uno de ellos vivían 16 personas y en el otro 8, sin unas condiciones higiénico sanitarias mínimas.





