
LAS FASES
Será el último ensanche de la localidad marinera. «La operación de regeneración medioambiental más importante en la historia de Santurtzi», remarcó el alcalde, Ricardo Ituarte. La institución local podrá actuar sobre el 80% de los 112.500 metros cuadrados que todavía hoy ocupan las instalaciones de CLH. Los otros 23.000 también quedarán libres de depósitos, pero pertenecen al Puerto y será el organismo autónomo el que decida su futuro.
El primer edil explicó que el objetivo municipal pasa por desarrollar en la zona un urbanismo «amable, que no se base sólo en el hormigón». De hecho, CLH se ha comprometido a habilitar una franja de 27.600 metros cuadrados como espacios libres y no urbanizables. Sobre las más de seis hectáreas restantes se desarrollará un plan parcial que los servicios municipales diseñarán en breve, «para que su tramitación se culmine durante los trabajos de demolición y podamos acometer nuestros proyectos ya en la primavera de 2009».
La VPO, una prioridad
Las 467 viviendas previstas se antojan una condición indispensable para garantizar la viabilidad económica de la operación. En cualquier caso, Ituarte anunció su intención de construir «el mayor número de pisos posible». «Desde 1999 no se realiza ningún sorteo de VPO en la localidad, y eso que en Etxebide tenemos una lista de 1.300 inscritos entre los que destacan los jóvenes», puntualizó el concejal de Urbanismo, José Luis Landaburu.
En cualquier caso, CLH debe culminar antes el derribo de la planta. Ituarte explicó que la compañía aplicará el mismo sistema que empleó para desmantelar sus antiguas instalaciones junto a la playa de La Arena, en Muskiz. En seis meses se eliminará cualquier resto de los nueve tanques de combustible y en otros seis el suelo quedará completamente descontaminado.









