
Por ello, la comisión de Acción Social de las Juntas Generales aprobó ayer por unanimidad la realización de un estudio sobre la demanda de albergues existente en Vizcaya para personas sin hogar. Un primer paso encaminado a definir las características de este colectivo, para decidir si la Diputación debe crear nuevos centros de acogida en núcleos alejadas de los grandes centros urbanos, es decir, donde los ayuntamientos no están obligados a resolver el asunto.
Mandato del Ararteko
Respecto a los municipios que superan los 20.000 habitantes, la institución foral instará a los gobiernos locales a realizar su propio estudio sobre las necesidades existentes en su localidad y, en función de las conclusiones, a que abran equipamientos para cubrirlas, en lugar de derivarlas a Bilbao. Y es que, según una evaluación reciente del centro de acogida nocturno de la calle Mazarredo de Bilbao, el 50% de sus usuarios proceden de algún municipio de la margen izquierda y, todos ellos, aseguraron que si existieran dispositivos de este tipo en sus pueblos de origen los utilizarían. El grupo mixto en Juntas, impulsor de esta iniciativa, presentó un informe del Ararteko para avalar la necesidad de infraestructuras de acogida fuera de las capitales.
Según Iñigo Lamarca, «la no creación por parte de ayuntamientos con competencia para ello de albergues alejan a las personas sin hogar de sus entornos con el perjuicio de reintegración que ello conlleva».
Ayer, el diputado de acción Social, Juan María Aburto, avanzó que su departamento ya se ha puesto en contacto con varios profesores de Sociología de la Universidad del País Vasco para elaborar un convenio entre ambas instituciones de cara a la ejecución del estudio, «al igual que hicimos hace dos años con el profesor Imanol Zubero sobre la situación de personas drogodependientes en situación marginal, tras el cual se puso en marcha la sala de consumo supervisado».









