
A pesar de la cercanía de algunas viviendas, no fue necesario desalojar a sus inquilinos ni cortar el tráfico de vehículos. Sí fue cerrado, en cambio, el paso de personas y cicloturistas en la vía verde de Galdames en las cercanías del túnel del Sobaco ante la virulencia de las llamas. El humo se veía «fácilmente» desde Petronor y muchos puntos de Abanto, término municipal hasta donde también llegó el fuego.










