
En aquella reunión, según ha podido saber EL CORREO, el fiscal les recordó que si tenían sospechas, su obligación era denunciarlo. En este sentido, instó a la diputada de Asuntos Sociales y Política Social, la peneuvista Covadonga Solaguren, a que requirieran los servicios del Cuerpo Nacional de Policía para que cotejasen la veracidad de estas documentaciones.
El pasado miércoles, Solaguren anunció que la Diputación iba a solicitar la ayuda de la Fiscalía y la Subdelegación del Gobierno para que indaguen en el asunto. «En Canarias constan como mayores y aquí tienen documentación de menores. No sabemos cómo la consiguen», advirtió.
Mejoras en el centro
Las sospechas de la presencia de 'menores mayores' se han constatado en los últimos meses por la masiva llegada de jóvenes procedentes del otro lado del Estrecho. La voz de alerta la dio hace apenas diez días el colectivo de educadores que gestionan el centro Zabaltzen, ubicado de forma provisional desde hace cuatro años y medio en la sede de la Cruz Roja de Vitoria.
En sendos comunicados, los cuidadores denunciaron la «saturación» de las instalaciones, una situación que se prolongó durantes semanas y que provocó que varios jóvenes tuvieran que dormir en el suelo -la capacidad del centro es para 12-. Ahora, sin embargo, residen 28. No obstante, la instalación de nuevas literales ha conseguido paliar, en parte, esta saturación. Pese a todo, esta semana han dormido cuatro chicos en la sala de televisión.
La inauguración del nuevo centro se producirá antes del verano. Aunque la diputada anunció que se ubicaría en el pueblo de Armentia, sólo se sabe que estará «en el municipio de Vitoria». «No quiero entrar más en esta polémica», zanjó Solaguren, después de que el teniente de diputado general, Claudio Rodríguez (PNV), asegurara que Armentia sólo era un «posibilidad» entre muchas que se estaban barajando.
Mientras se acondiciona un nuevo edificio, la Diputación ejecutará mejoras en el centro de la Cruz Roja, como la instalación de nuevas duchas. «Nadie puede decir que estos jóvenes no viven en situación de indignidad», subrayó.





