Las máquinas comenzarán a trabajar el próximo martes y no pararán hasta el verano de 2010. Para entonces, el frente situado entre la pinacoteca y el puente de La Salve se habrá transformado de forma radical: se ganará un nuevo aparcamiento -de 184 parcelas- y un entorno peatonal más amable y mejor conectado con Abandoibarra.
El Ayuntamiento de la villa y la sociedad Bilbao Ría 2000 presentaron ayer los cambios en el tráfico que se operarán a partir de la próxima semana, a consecuencia de este proyecto. La Alameda de Mazarredo quedará cortada, en sentido hacía la Plaza de Euskadi, en el tramo comprendido entre el cruce con la calle Heros y el museo, un trazado que discurre en su mayor parte de forma soterrada.
No será el único cambio que afecte a este vial, ya que, entre las calles Ercilla y Heros, la circulación será de sentido único, siempre hacia el puente de La Salve. Para canalizar los desvíos, la calle Barraincua cambiará también su sentido de circulación, así como un tramo de Iparraguirre.
«Pedimos paciencia a los conductores, porque puede haber cierto desconcierto», solicitó ayer el director de Circulación del Consistorio de Bilbao, Fernando González Vara. «Sobre todo al principio, muchos vecinos se van a encontrar despistados. En los primeros días, es mejor entrar a Bilbao por otros puntos u optar por el transporte público», afirmó el técnico.
Carril cortado en La Salve
El Ayuntamiento tiene claro que el tráfico aumentará considerablemente en las calles adyacentes y, sobre todo, en las que se utilizarán como alternativa: Cosme Echevarrieta, Barraincua, Lersundi, Iparraguirre, Heros, Ercilla y Juan de Ajuriaguerra. Por esta última circulan a diario aproximadamente 5.000 vehículos, según los datos que obran en poder de la Administración local.
Aunque con una incidencia menor, otro de los puntos que se verá afectado por las obras será el puente de La Salve. Pocas semanas antes de que concluyan los trabajos, la reforma de su entorno obligará a cortar un carril de bajada y otro de subida. Una actuación que sólo durará entre 28 y 30 días.
El último cambio que obrará el Consistorio se refiere al aparcamiento. La eliminación de uno de los sentidos de circulación de Mazarredo, entre los cruces con las calles Heros y Ercilla, permitirá aumentar los estacionamientos OTA en un 12 %, ya que el carril sobrante se aprovechará para que los conductores puedan dejar sus vehículos en batería, en lugar de en línea, como hacen actualmente. Se pasará de 98 a 110 plazas.
Las restricciones en la Alameda de Mazarredo no serán las más traumáticas que ha vivido la capital vizcaína en los últimos años, pero sí una de las de mayor duración. La intervención se prolongará no menos de 27 meses, según la planificación con la que trabaja Bilbao Ría 2000.












