Más de 300 personas se dieron cita en el Meatzari. Entre otros, acudieron representantes de todos los grupos políticos, sindicatos, instituciones, la asociación de comerciantes y miembros de la plataforma contraria al plan, que exhibieron carteles en contra de la planta. Todo empezó con unas explicaciones técnicas y acabó con un turno de preguntas de una hora de duración para los asistentes. Ahí llegaron las críticas más duras hacia el controvertido proyecto.
La planta necesitará casi tres años de obras, pero el Ayuntamiento ha acordado denegar las licencias para construirla, salvo que haya un estudio de impacto am- biental favorable. La factoría se ubicará junto a San Julián y transformará fuelóleo generado durante el proceso de refino en derivados más ligeros y demandados «como la gasolina, el gasóleo y el coque» -combustible a base de carbón-.









