
-En situaciones de mayoría absoluta los jueces nunca han perturbado la actividad política. Me refiero a ese 5% de jueces que toman medidas relacionadas con la política, no al otro 95%. Cuando el Gobierno está en una situación de debilidad se usa y abusa de los jueces para interferir.
-La resonancia en la política vasca es constante.
-A las instituciones vascas la Justicia siempre le está ofreciendo la rosa por el lado más espinoso. Dependiendo de quién esté aludido, la resolución será en uno u otro sentido. Así se hace imposible explicar cómo se condena a Atutxa y no a Botín. Si eso lo unes al caso del lehendakari llegas a tener la impresión de una Justicia instrumentalizada. Por otra parte, miro al proceso en el Norte de Irlanda y esa ingerencia jamás se produjo.
-¿Ibarretxe acabará condenado?
-Dependerá de la composición de la Sala. No de la mejor acusación o defensa, sino de quiénes estén al frente del tribunal. La batalla principal se va a dirimir durante las recusaciones.
-En toda la entrevista habla usted de ampliar el autogobierno, que no la independencia.
-No entiendo ciertos planteamientos de exclusión. Estamos de acuerdo en que hay vascos que se sienten españoles. También coincidimos en unas instituciones de autogobierno y en que el final del camino es la unidad europea. La independencia es en teoría más accesible que nunca pero políticamente más distante.
-¿Por qué?
-Es factible porque han caído tabúes como que el derecho de independencia es exclusivo de las ex colonias; o que se produce ante la implosión de Estados imperio; o que sólo la obtienen aquéllos que alguna vez fueron un Estado. Ahora tenemos a Kosovo, que no se amolda a esos tabúes.
-¿Y, sin embargo, lo ve difícil?
-Nos faltarían ciertos requisitos. Primero el reconocimiento de la comunidad internacional; segundo, la necesidad de preservar la integridad territorial de los Estados democráticos. Y, por último, tener un esponsor, caso del Vaticano con Croacia o Estados Unidos con Kosovo. Además, la independencia no es un asunto primordial entre los vascos.






