
LA FERIA
Lo repetía una y otra vez Iker Pinedo, después de haber conseguido colocar en Valdegovía 6.800 kilos -272 sacos- de patata Kennebec, la más cotizada para el consumo. Y no sólo eso. Sus otros tres colegas presentes ayer en la feria hicieron también lo propio. En total, despacharon 22.000 kilos de tubérculo en una mañana inédita.
«Nunca había visto tanta gente. Otros años, cada productor suele vender unos 3.000 kilos, pero lo de este año ha sido impresionante», admitía Pinedo. Tanto que, vendidos los primeros 5.000 kilos, el joven agricultor de Villamaderne tuvo que remolcar en su tractor una segunda remesa de casi dos toneladas de patata. Las vendió en menos de cinco minutos. De reloj.
Menos hectáreas
Sin embargo, y pese a que la campaña de 2007 ha sido una de las mejores de los últimos años -se cultivaron 1.851 hectáreas, la mayoría para consumo- los productores alaveses no terminan de ver la luz al final del túnel.
Eso explica que ayer sólo cuatro agricultores vendieran su producto en Valdegovía. «La gente ya no quiere sembrar porque no sale rentable. El año pasado yo cultivé 150.000 hectáreas, pero éste no pasarán de 80.000», reconocía otro productor. ¿La razón? «Ya no es rentable. Nosotros vendemos el kilo a 12 pesetas y en la tienda se puede llegar a pagar hasta un euro. ¿Quién se queda ese dinero? Nosotros no».
Aun así, todos coincidían en señalar ayer que «este tipo de ferias son muy importantes para dar a conocer y relanzar el producto». Y, a juzgar por las caravanas y las riadas de gente que se vieron ayer en Valdegovía, razón no les falta. Miles de personas degustaron productos típicos, deporte rural y apretones de manos preelectorales de una amplia representación política, encabezada por el diputado general, Xabier Agirre; varios miembros de su consejo; el presidente del PP alavés, Alfonso Alonso; y el líder popular en las Juntas Generales, Javier de Andrés, entre otros.





